DemoTech es una iniciativa de Transparencia Electoral que tiene como propósito abordar los desafíos de la implementación de tecnología en los procesos electorales. En el marco de las actividades de DemoTech para el 2021, se celebró un webinar para discutir la redistribución de distritos en Estados Unidos este año. Cada 10 años, la Oficina de Censos del gobierno estadounidense lleva a cabo la actualización del censo poblacional, y es con los datos que resultan de ese proceso que cada estado organiza la redistribución de distritos electorales en los que se eligen los representantes a la Cámara Baja del Congreso.

La discusión fue moderada por Eduardo Repilloza Fernández, de la Coordinación de Tecnología y Análisis de Datos de Transparencia Electoral. Participaron como panelistas Kathay Feng de Common Cause y Rosalind Gold de NALEO Educational Fund. Feng fue una de las arquitectos de la comisión independiente de redistribución de distritos (redistricting) de California; y Gold ha trabajado durante 30 años con NALEO para lograr, entre muchas otras cosas, un censo preciso y justo que lleve a una representación fiel de la población latina en el Congreso de Estados Unidos, al punto de haber sido condecorada en el año 2019 por la organización Future of California Elections (FoCE) por sus años de servicio y compromiso con la democracia.

Rosalind Gold empezó explicando cómo se lleva a cabo el censo y los eventos recientes que han llamado la atención sobre un proceso que solía ser un trámite sin grandes novedades que reportar. Describió los intentos de la administración del ex presidente Trump para incluir una “pregunta de ciudadanía”, con la cual los funcionarios podían saber el estado migratorio de los censados, todo con el objetivo de excluirlos del conteo poblacional final que se usa para la redistribución distrital. Ante el rechazo que generó la propuesta en la Corte Suprema, se intentó mediante un memorándum instruir a la Oficina de Censos (que depende del Ejecutivo) que estimara la cantidad de habitantes indocumentados y al final se excluirían del cálculo para el proceso de redistribución distrital, y la Casa Blanca presionó para que el censo estuviera listo a finales de 2020 como lo requiere la ley. Sin embargo, esta medida encontró resistencia entre funcionarios de la Oficina de Censos por los retos técnicos que suponía y los retrasos que generaría, y que además argumentaron que necesitaban tiempo para evaluar la calidad de los datos recolectados en 2020 bajo el contexto de la pandemia, estimando que estarían listos a finales de abril de 2021.

Por su parte, Kathay Feng habló sobre las reformas que algunos estados como Colorado, Michigan, Utah y Missouri han implementado para que el proceso de redistribución distrital sea más transparente y justo. Comentó que hay 7 estados que han conformado comisiones independientes para ese proceso, y otros que han implementado estándares o institucionalizado buenas prácticas para en buena medida evitar la manipulación de distritos electorales. Aún así, también mencionó algunas disposiciones que la Corte Suprema ha anulado de la Voting Rights Act (ley electoral estadounidense) que protegían a las minorías. Por ello para limitar el gerrymandering se ha tenido que recurrir a la Corte caso por caso o estado por estado, con lo cual en algunos casos se puede evitar y en otros no. Mientras que previamente los estados con historia de discriminación de minorías (segregación, etc.) tenían que someter sus planes de redistribución distrital a revisión por parte del Departamento de Justicia, esto ya no es así actualmente. Este será el primer proceso a llevarse a cabo desde que esa disposición fue removida. Feng expresó que la preocupación de Common Cause es que por un buen período de tiempo, mientras se resuelve en las cortes, las nuevas líneas distritales afectarían por algunos ciclos electorales la representación de minorías.

Nueva legislación

Gold agregó a este punto la posibilidad de que nueva legislación sea introducida por el Congreso actual para reformar la ley electoral y que se implementen nuevos límites al gerrymandering, y que NALEO Educational Fund apoyará las propuestas. Básicamente, son dos iniciativas: HR4 y HR1.

La ley HR4 haría referencia a los estados con un historial de discriminación sistémica y la necesidad de revisar los procesos de redistribución distrital, pero lo novedoso de HR4 es que también si hay un porcentaje de la población que se encuentra dentro de una minoría protegida, también tienen que someterse los planes a revisión. Esto debido a la realidad demográfica cambiante y que en muchos casos, no necesariamente hay un historial de discriminación, pero puede haber evidencia de nuevos intentos de excluir a minorías específicas que más recientemente ganan protagonismo, como es el caso de los Asiáticos Americanos. Por otra parte, la ley HR1 se enfoca en los cambios más recientes sobre los procesos electorales y en establecer estándares federales que sirvan de marco en lo que respecta a accesibilidad al voto, voto por correo, ciberseguridad, y la apertura y transparencia del proceso redistribución distrital, uso de los datos del censo, entre otros aspectos.

Kathay Feng compartió el caso de la comunidad de Watts (California) y cómo el gerrymandering extremo puede llegar a afectar a las comunidades y su capacidad para hacer frente a emergencias o a problemas comunes. Mientras que en el 2001 Watts estaba repartida en distintos distritos electorales y dificultó la atención a la emergencia por un inusual temporal de nieve; en 2011 tras la creación de la comisión independiente y el activismo de líderes de la comunidad, Watts fue incluido en un solo distrito, con lo cual es más fácil el acceso a representantes y la resolución de problemas que les afectan.

Tecnología aplicada al diseño distrital

Sobre la tecnología que se utiliza para el proceso de diseño distrital ambas expertas tenían mucho para comentar. Gold aseguró que la tecnología es una bendición al momento de realizar esta tarea, pero que el diseño distrital es una ciencia y un arte. Para este proceso son necesarios datos no solo demográficos, sino también políticos, como patrones históricos de votación, y es preciso cumplir con criterios técnicos establecidos en la ley. Los expertos con los que trabajan no solo conocen los diferentes tipos de software cartográfico que existen, sino que también son asesorados por abogados y gente que trabaja de mano con las comunidades, de manera que es un proceso muy comprehensivo que acompaña el uso del software.

Algo que han venido observando es la utilización de distintas plataformas denominadas “herramientas de comunidad de intereses” (community of interest tools), en las que miembros de la comunidad interesados en el proceso de redistribución distrital pueden participar para dar su aporte sobre la comunidad a la que pertenecen: qué tienen algunas comunidades en común, qué problemas aquejan a grupos de comunidades o distritos, y cómo creen que las líneas deberían establecerse; y luego pueden enviar estos aportes o propuestas a la comisión independiente de redistribución de distritos de California. De manera que la tecnología es una herramienta fantástica, pero necesita el aporte de las comunidades y expertos.

Otras herramientas a las que los ciudadanos estadounidenses pueden acudir son districtr.org o representable.org, que son plataformas en las que usuarios comunes pueden dibujar distritos y mapas en base a datos propios y aportes puntuales de su comunidad, para luego someterlos a consideración durante el proceso de diseño distrital.

Feng dio tres recomendaciones para que los procesos sean más transparentes y participativos. Primero, es importante llegar a consensos sobre los datos que se utilizan. Ante los actuales peligros de la desinformación, este paso es importante y es el primer paso a considerar antes de comenzar cualquier proceso. “Todos tienen una opinión una vez que se saben los hechos, pero es importante que estemos de acuerdo en que rojo es rojo y azul es azul”. En segundo lugar, se debe llegar a un acuerdo sobre el software a utilizar. En Estados Unidos, los más populares entre las legislaturas y autoridades públicas involucradas en el diseño distrital son ArcGIS y Maptitude, y estas herramientas facilitan mucho el diseño. Sin embargo, nuevamente es importante recordar que el aporte de las comunidades es clave. Por último, hay nuevas herramientas libres que permiten someter mapas a evaluación y obtener una puntuación para poder decidir con criterios técnicos qué ventajas y desventajas tienen los distritos electorales diseñados. Aún así, es importante que los criterios y valores de las comunidades se complementen con lo que un software genera, sobre todo en lo que respecta a este proceso.

Ambas activistas resaltaron la importancia de que las comunidades se organicen y se involucren en el proceso para hacer aportes directos, plantear sus casos y lograr una mejor calidad en la distribución de los distritos. También comentaron que algunas legislaturas estadales se han visto liberadas de ataduras por la supresión de las disposiciones de la Voting Rights Act de protección de minorías, y que no solo puede que diseñen distritos manipulados, sino que debido al retraso en los datos del censo están contemplando incluso la posibilidad de no actualizar los distritos o hacerlo en base a datos antiguos. Concluyeron que los estadounidenses se están dando cuenta de que la democracia y sus procesos no pueden darse por sentado y que hay que acompañarlos y fiscalizarlos permanentemente.

Puedes ver el webinar completo aquí: 

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