Algunos lo llaman fake news, otros aclaran que lo correcto es “desinformación”; ya que las noticias son hechos, y por lo tanto no pueden ser falsas.

Lo cierto es que desde hace algunos años estamos familiarizados con estos conceptos, sobre todo en el marco de procesos electorales.

Argentina no escapa a esta realidad, y en las elecciones de 2015 y 2017 se hicieron varias denuncias sobre la difusión de desinformación para atacar a adversarios políticos.

Pero en el caso de esta elección, a esas acusaciones se suma una estrategia de desinformación que busca deslegitimar el proceso electoral en sí mismo.

Todas las corrientes coinciden en que, si bien el proceso electoral a escala nacional es mejorable, no embarga irregularidades sistemáticas que influyan de manera determinante en los resultados.

Las elecciones de este año han incorporado ciertos cambios con respecto a cómo se venían celebrando. Uno de ellos tiene que ver con la transmisión de datos (actas), desde las escuelas o centros electorales.

Hasta las elecciones de medio término de 2017, era el Correo Argentino el encargado de transmitir los telegramas desde los 400 CTD (Centros de Transmisión y Digitalización) que estaban provistos para las más de 15 mil escuelas dispuestas para las votaciones.

Una vez cerrada la mesa, realizado el escrutinio y confeccionado el telegrama, el presidente de mesa se lo entregaba al funcionario del Correo Argentino dentro de un sobre funda.

El mismo se trasladaba bajo la custodia del Comando General Electoral hasta cada uno de los Centros de Digitalización y Transmisión (CTD), donde se escaneaban para su transmisión electrónica según el orden de llegada, para ser transmitidos inmediatamente a los servidores del Correo Argentino, donde se recibían y almacenaban.

Pero a partir de este año, cada una de las escuelas se convertirá en un centro de transmisión de datos, para enviar de manera directa los resultados desde los centros de votación. De esta manera, tal como indicó el Secretario de Asuntos Políticos e Institucionales, Adrián Pérez, “habrá un escrutinio más rápido, los fiscales estarán presentes al momento de la transmisión y la carga será más homogénea”.

El software para que el Correo Argentino pueda hacer la transmisión desde los centros de votación, permitirá a los operadores escanear los telegramas directamente desde las 15 mil escuelas y transmitirlas al centro de cómputos, al tiempo que generará las copias para los apoderados de los partidos.

¿En qué formato se envían y reciben los telegramas?

Para el sistema de transmisión fue requerido el archivo en formato .tiff, ya que es uno de los que mejor preserva la calidad de la imagen, debido a su baja compresión. Es un formato masificado, es decir, hay compatibilidad para su manejo, reproducción y almacenamiento. Permite manejar un gran número de imágenes (en este caso telegramas) en un solo archivo. Además, es un formato que combina muy bien la calidad de imagen y el peso del archivo: debido a su baja compresión, mantiene siempre la fidelidad original de la imagen, sin importar el proceso de almacenado.

Pero justamente porque mantiene una gran calidad de la imagen, estas pueden llegar a ser muy pesadas. Pensando que los archivos .tiff pueden llegar a tener múltiples imágenes de telegramas de gran peso, estos se convierten a .png cuando van a ser cargados en el data entry. Este formato .png es mucho más liviano y por lo tanto es óptimo para ser utilizado en el procesamiento de miles de imágenes por minuto. Otra de sus grandes virtudes es que cualquier navegador puede leer y mostrar la imagen con mucha facilidad.  En el caso del formato .tiff, los navegadores más conocidos (Edge, Chrome, Firefox, etc.), no pueden por si mismos mostrar esas imágenes y requieren de un plugin. Además de posibles incompatibilidades con otros componentes, esto agrega complejidad y lentitud de procesamiento a la hora de mostrar una imagen.

En resumen, el formato .png se elige por compatibilidad con los navegadores más difundidos y por agilidad y simplicidad de uso.

Seguridad: cifrado y doble firma

Vale destacar que a nivel base de datos se preserva la integridad de la imagen generada en la netbook mediante un firmado (hash) y un cifrado del archivo. Es decir, que en el momento que se genera el archivo en la máquina de escaneo, el mismo se firma de forma tal que si alguien quisiera cambiar un bit de ese archivo, la llave perdería integridad y por ende sería descartado y no procesado. Para las Elecciones Argentina 2019, a esta llave de seguridad se le agrega un cifrado y un segundo firmado para que ningún individuo -que pudiera interceptar el archivo transmitido- pueda leerlo o siquiera interpretarlo. Esta integridad se mantiene durante todo el proceso de punta a punta y la conversión a .png es solo a efectos de compatibilidad y facilidad de uso con la visualización, siempre garantizando la integridad.

Por último, debemos recordar que este cambio de formato de .tiff a PNG no es novedoso, ya que es la manera en la que se venía realizando en las últimas elecciones cuando se transmitía desde los CDT del Correo.

Dicho esto, hemos constatado que la implementación de tecnología en este proceso ha sido usada por algunos actores para generar desinformación de manera deliberada, incluso anticipando un posible fraude por la nueva forma de transmisión.

En este sentido, lo primero que hay que decir es que un fraude en esta etapa es imposible, debido a que el escrutinio provisorio no tiene carácter legal sino informativo. El escrutinio definitivo es el que tiene legalidad y es realizado por la justicia a partir del día siguiente a la elección.

Es por ello que hemos seleccionado algunas de las desinformaciones que más se han viralizado:

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